Córdoba

Cómo reparar un caño que pierde

Es un problema que requiere atención inmediata apenas lo detectamos.

Pocas cosas pueden hacer tanto daño tanto como un caño que pierde. No sólo por el agua que se desperdicia, sino el impacto que produce sobre la propia pared, las instalaciones eléctricas y los muebles que están cerca. Es un problema que requiere atención inmediata apenas lo detectamos.

Si el caño está a la vista, mejor. Si está empotrado en la pared, tendrás que picar la mampostería y exponer el caño. Hacélo con cuidado para dañar más todavía la cañería.

Una vez que identifiques la pérdida (puede ser una pinchadura, una rajadura o el acople en un codo) cortá el suministro de agua de la casa y abrí las canillas hasta que se vacíe por completo el caño en cuestión.

Luego, secá con un trapo el sector que está dañado y limpialo muy bien. Con una lija de metal, lijá la superficie rota y todo el derredor para que los productos que apliques se adhieran bien. Comprá en la ferretería alguna masilla diseñada especialmente para tapar caños y seguí las instrucciones de preparación. Por lo general se trata de masas de dos componentes que deben mezclarse para lograr la dureza suficiente.

Amasá el producto el tiempo necesario hasta que quede una masilla bien uniforme. No te apures, porque de lo contrario no funcionará correctamente. Poné una cantidad suficiente de la masilla sobre el caño, cubriendo muy cuidadosamente el sector dañado y la zona más próxima. Dejá secar la masa, como mínimo, una hora y después largá el agua por la cañería para comprobar si sigue perdiendo. Lo más probable es que el problema esté solucionado.

Lo que te queda es volver a tapar el caño con mezcla, y revocar y pintar la zona.

Ponele una yapita
Si la rajadura en muy larga, te va a convenir “yapar” el caño. En ese caso, cortá el tramo dañado, suplementalo con un trozo de manguera de goma del mismo diámetro, y sujetá los extremos de la manguera al caño con dos bridas de metal. El consejo vale tanto para caños galvanizados como de bronce o plástico.

Si no la querés hacer tan “casera”, también podés comprar en la ferretería un “acople rápido”. Es un suplemento de largo variable con una rosca y orrins en cada extremo. Primero cortá el caño a ambos lados de la rajadura, dejando uno o dos centímetros de cada lado de manera que puedas introducir el acople. Cubrí con el acople la pérdida y apretá bien fuerte de ambos lados. Los orrins sellaran cualquier fuga de agua. Manos a la obra y suerte.

Cuando pierde el tanque de de agua del inodoro
Hay veces que la “cadena” del inodoro se llena más de lo recomendable, y el depósito de pared o la mochila comienzan a perder agua. En esos casos, hay que regular el tope del flotador.

Tomá la varilla de bronce del flotador y con sumo cuidado forzá una curva hacia abajo. De ese modo, el flotador hará mayor presión sobre el nivel y cortará antes la entrada de agua al depósito. Si hacés la curva contraria, le darás mayor caudal de agua al depósito.
Lo mismo podés hacer con el flotador del tanque de agua del techo de la casa para que no rebalse.

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