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Córdoba

Auditoría ciudadana al voto electrónico

Estará a cargo de Córdoba Transparente, una iniciativa de dos ONG surgida luego del escandaloso escrutinio de 2007. El sistema larga en Marcos Juárez..

El voto electrónico debutará en Córdoba el domingo que viene: será en Marcos Juárez, donde se elegirá intendente e integrantes de los cuerpos colegiados de la Municipalidad. Las urnas digitales prometen cambiar para siempre el escrutinio. No sólo porque el sistema sería más confiable, sino también porque los resultados provisorios se conocerían a los pocos minutos de finalizada la elección, decretando la muerte de las tradicionales vigilias en el comité o la unidad básica.

Dos ONG de la ciudad de Córdoba, Ciudadanos 365 y la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (Fundeps), pondrán en Marcos Juárez veedores en todos los pasos de los comicios,  inaugurando el saludable mecanismo de auditorías civiles.

La intervención, autorizada por la Junta Electoral de aquella localidad, comenzó hace varias semanas y se extenderá hasta el domingo venidero. Ese día, además de las actividades de observación propias de los procesos electorales, Córdoba Transparente encarará una encuesta a los electores, a los fines de recoger la opinión que tendrán sobre el voto electrónico los primeros cordobeses en utilizar el sistema.

Mariano Mosquera, uno de los responsables del programa Córdoba Transparente, anticipó que las pruebas que se han realizado en Marcos Juárez, donde las urnas fueron distribuidas en supermercados, escuelas y edificios públicos para capacitar a los votantes, son “auspiciosas para garantizar la transparencia”. 

“El proceso de elección es rápido, contiene varios ‘seguros’ que garantizan que la voluntad del elector no será alterada”, explicó Mosquera. Entre estos seguros, está la impresión en un ticket del voto, papel que irá a la urna hermética y podrá ser visto durante ocho segundos por el elector antes de que caiga en la gaveta. Si quien sufragó detecta que la impresión es distinta a su elección, podrá “patalear” y habilitar los procesos impugnatorios propios de las elecciones.

Además de acreditar su identidad con el DNI, el elector recibirá una tarjeta magnética para poder sufragar. La deberá introducir en la computadora que comanda la urna electrónica. Luego, operará el sistema desde una pantalla táctil.

Tras elegir cada una de las opciones (el voto electrónico permite el “corte de boleta”, por lo que se vota por tramo de cargos), el elector debe tocar el sector verde de la pantalla para confirmar, o, en caso de que se equivoque (o se arrepienta a último momento),  el rojo para deshacer el sufragio y volver a empezar. Una vez finalizado el voto, la boleta impresa pasará por un visor y caerá a la urna hermética. La tarjeta, a esa altura del proceso, ya estará inutilizada.

Mientras todo esto ocurre en el cuarto oscuro, los votos viajarán por el ciberespacio hacia el centro de cómputos. “La velocidad de este proceso, de la transferencia de datos, es fundamental para que no haya errores. La eficiencia del sistema es lo que garantiza la transparencia del mecanismo de voto electrónico”, agrega Mosquera. En Marcos Juárez, la banda ancha contratada es la que provee la cooperativa de servicios de esa localidad.

Encuesta. Todo indica que los votantes no tendrán grandes dificultades a la hora de votar: hasta ahora, más de 10 mil personas usaron las 15 urnas electrónicas que están desde hace varias semanas en los puntos neurálgicos de la vida social de la localidad del sur provincial, en el marco de la capacitación ciudadana. 

De todos modos, la ONG realizará una encuesta de percepción para averiguar qué piensan los debutantes del sistema. Se trata de un cuestionario de 11 puntos, cuya respuesta demandará unos ocho minutos. Una de las preguntas clave es la 4, que indaga sobre qué guió al elector para encontrar en la pantalla a sus candidatos: el logo del partido, el nombre del partido, el número de la lista o la foto del candidato.

Al finalizar la jornada, distintas urnas, que se sortearán en la Junta Electoral, serán abiertas para cotejar que el resultado informático coincida con el que arroja el recuento de los tickets impresos. “La única forma de dar un salto de calidad tras los errores del 2 de setiembre de 2007, es lograr un escrutinio rápido y veraz”, sostiene Mosquera, voz cantante del proyecto de veeduría ciudadana del voto electrónico.

Las conclusiones de cómo funcionó el voto electrónico definirán buena parte de la reglamentación que hará el gobernador Juan Schiaretti de la nueva ley electoral que tendrá la provincia en pocos semanas, y que habilitará la implementación –progresiva– del sistema en todo el ámbito provincial.

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