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Policiales

Asesinan con ácido y 4 balazos a un celador

Chubut. Se juntó a comer un asado con amigos y después desapareció. Lo hallaron en una cantera. Un gitano se había apoderado de su auto.

Un hombre de 33 años, preceptor de una escuela secundaria de Comodoro Rivadavia que había desaparecido hace una semana, fue hallado asesinado en las últimas horas con cuatro balazos y marcas de ácido en la cara.

La víctima fue identificada como José Rodríguez, cuyo cuerpo fue encontrado en una cantera ubicada al oeste del loteo Los Tres Pinos, con signos de tortura en el rostro y antebrazos.

El preceptor, que trabajaba en la escuela 745 de Comodoro Rivadavia, había desaparecido luego de compartir un asado con sus amigos, por lo que se presentó la denuncia policial.

Tras el asado, Rodríguez estuvo el domingo por la madrugada en un boliche bailable de avenida Rivadavia al 300, de donde se marchó solo en su Volkswagen Gol, según los investigadores.

El auto fue hallado el martes 30 cerca del mediodía, luego de que un hombre lo entregó en la seccional quinta de la Policía con la explicación de que lo había comprado por cinco mil pesos.

El cuerpo de Rodríguez, en tanto, fue encontrado por dos personas que visitaban la zona oeste de la ciudad, en una cantera en cercanías del barrio Malvinas Argentinas.

La Justicia ordenó la autopsia al cuerpo del joven y una serie de estudios del lugar donde fue hallado su cadáver, en busca de posibles pistas que puedan ayudar a la investigación.

La Fiscalía también indagó al hombre que presentó el auto en la comisaría quinta, un integrante de la comunidad gitana, porque dijo que lo compró por cinco mil pesos cuando el valor de venta era estimado en al menos 12 mil.

El automóvil fue peritado además por especialistas policiales en busca de huellas dactilares.

Misterio. Los familiares del joven dijeron que, desde que dejó el asado, ninguno de ellos ni sus amigos pudieron comunicarse con él a través de su teléfono celular porque no contestaba las llamadas.

Además de dar a conocer su fotografía, datos sobre su vestimenta y de su auto, sus amigos, alumnos de la escuela donde trabajaba como preceptor, docentes y cuerpo directivo del establecimiento se unieron solidariamente con su familia para organizar diferentes maneras de búsqueda -por mensajes de celular y correos electrónicos- y hasta protagonizaron una movilización hacia la Justicia.

A raíz de la marcha y los reclamos, la Fiscalía ordenó la búsqueda del celador, quien apareció con signos de haber sido torturado antes de recibir cuatro balazos que acabaron con su vida.

Las hipótesis policiales apuntan a un ajuste de cuentas, por la violencia con que lo atacaron.

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