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Córdoba

Amenazas antes de los alegatos

Juicio a Videla. El abogado querellante Orosz recibió una carta intimidante y una foto de Hitler. El trámite judicial está en su tramo final.

“No tenemos miedo, por eso tienen miedo”. Esta cita (de Liliana Felipe) eligió el abogado Claudio Orosz para definir qué le pasó por su cabeza ayer, luego de recibir la segunda amenaza de muerte desde que comenzó el juicio contra Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez, acusados –junto con otros represores– de ser los responsables de asesinar a 29 presos políticos “legales” que estaban alojados en la Penitenciaría.

El sobre con la amenaza llegó a la “Familia Orosz”. Lo llevó un empleado del correo privado OCA. La carta era breve, pero contundente: “Judíos de mierda. ¿No se acuerdan del olor a carne quemada en los hornos? Ya se va a encargar de ustedes el tío Adi”, dice el texto. Adi es el diminutivo de Adolfo Hitler. En otra hoja, una foto del máximo genocida de la humanidad haciendo el saludo nazi completaba la intimidación.

La carta apareció justo cuando Orosz trabaja en las puntadas finales de su alegato en el juicio. Este trámite comenzará el próximo jueves.

Según el abogado, las amenazas se repiten con frecuencia cuando hay entre los imputados policías. En este juicio, de los 31 imputados 13 fueron miembros de la Policía de Córdoba, en su mayoría se desempeñaron en el D2.

La denuncia por la amenaza cayó en manos del fiscal federal Gustavo Vidal Lascano. En el Gobierno provincial la noticia causó conmoción. Aunque no se especificaron las medidas preventivas, se aseguró que éstas se tomaron apenas se conoció el contenido de la carta.

“Los operadores jurídicos de los organismos de derechos humanos sabemos que somos objeto del odio y del resentimiento de quienes llevaron adelante el genocidio, y que se están juzgando en Córdoba desde 2008”, sostuvo Orosz.

No es la primera vez que el abogado recibe una amenaza en el marco de su trabajo: el 5 de julio, en el inicio de este juicio, un miembro de la ex Fábrica Militar de Aviones, de apellido Sonzini Astudillo, lo amenazó por teléfono. Dijo que Menéndez se había equivocado al no matar  al abogado durante la dictadura. La Justicia Federal lo encontró fácilmente: había llamado desde su casa de Carlos Paz. Luego, el padre del abogado, que fue quien recibió el llamado, identificó la voz, por lo que Sonzini Astudillo quedó imputado y detenido, aunque finalmente fue excarcelado por decisión del juez federal Ricardo Bustos Fierro.

Para Orosz, las frases elegidas para amenazarlo tienen “el mismo tono” que aquellas que en los campos de concentración de la dictadura militar proferían los represores a sus víctimas.

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