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Córdoba

Alessio: Si me piden una misa, la daré

La Iglesia le prohibió al sacerdote ejercer la “potestad sagrada” por estar a favor del matrimonio gay. Fue durísimo con Ñáñez.

El sacerdote Nicolás Alessio, a quien se le prohibió el ejercicio en público “de la potestad sagrada” por sus dichos a favor del matrimonio igualitario, dijo ayer que sólo acatará el pedido de retirarse de la casa parroquial de San Cayetano, en barrio Altamira.

“Yo mismo me retiro del Estado clerical, no quiero pertenecer más a esta jerarquía que traiciona el evangelio con estas actitudes”, dijo Alessio a Día a Día, y remarcó: “Si me piden rezar por un difunto, dar la extremaunción, confesar o celebrar una misa, lo voy a hacer. Mi ministerio es de la gente, no de los obispos”.

“Esta estructura jerárquica sigue siendo autoritaria, dogmática y monárquica y lo único que quieren de sus súbditos es la obediencia y la obsecuencia”, lanzó. “Son como un elefante fachista que no permite el más mínimo disenso”.

El padre consideró llamativa la rapidez con la que se expidió la Iglesia. “El apuro tiene que ver con que quieren castigar para disciplinar, es una forma de mantener el poder”, dijo muy molesto Alessio, y reiteró que la censura hacia él fue por una opinión “que no afectaba la doctrina católica sino que se trataba de cuestiones civiles”.

También cuestionó duramente al arzobispo Carlos Ñáñez por no haberle comunicado personalmente la sanción. “Ñáñez no tuvo la valentía ni la capacidad de tener un trato cordial conmigo, de comunicarme la decisión personalmente”, reprochó el padre.

El sacerdote tercermundista aclaro que seguirá luchando por una sociedad más justa y más plural, aunque condenó que la Iglesia no haya sancionado a sacerdotes pederastas como Edgardo Gabriel Storni o Julio César Grassi, ni al condenado por delitos de lesa humanidad Christian von Wernich.

La sentencia del Tribunal Interdiocesano de Córdoba consideró que Alessio “ha cometido rechazo pertinaz de la doctrina descrita (...) al sacramento del matrimonio” además de haber divulgado su opinión “por escrito y de palabra por los medios de comunicación en contra del magisterio eclesiástico”, publicó el lunes el diario Clarín.

Por lo tanto, “se le prohíbe ejercer en público la potestad sagrada, es decir: celebrar la Santísima Eucaristía, oír confesiones, celebrar los demás sacramentos y residir en la casa parroquial San Cayetano, de barrio Altamira”.

En julio de 2010, el padre Alessio se había pronunciado a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, por lo que fue entonces suspendido y se le inició un juicio canónico.

La política. Alessio indicó que seguirá trabajando como asesor de la diputada del Frente Cívico, Susana Mazzarella, en la Cámara de Diputados hasta que se acabe el mandato de la legisladora, dentro de dos años. “Después voy a tener que buscar otro trabajo”, contó.

Suspendido. “Alessio no ha sido echado, sino que según la sentencia ha sido suspendido y se le ha quitado la condición de párroco, por lo que no puede celebrar públicamente los sacramentos”, detalló Gustavo Loza, vocero del Arzobispado. “Tiene la alternativa de arrepentirse y cambiar su conducta, y de que se le sea levantada la sanción”, le dijo a Radio Mitre.

“Son como un elefante fachista que no permite el más mínimo disenso”, dijo alessio sobre la jerarquía eclesiástica.

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