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Córdoba

Aceleraron el aumento para que haya bondis

Para destrabar el conflicto salarial en 16 empresas del servicio interurbano, la Provincia autorizó la suba del 18% en todo el sistema.

El juego de pinza realizado por el gremio de Aoita y los propietarios de 16 empresas de transporte interurbano terminó acorralando al Gobierno provincial, que, ayer, debió apurar la autorización para subir el precio del boleto en un 18 por ciento en todo el sistema y depositar 1.160.000 de pesos a modo de subsidio. Esto último irá a parar a las transportistas que recorren más de 60 kilómetros por viaje, que están excluidas del esquema de subsidios nacionales. 

Tras esto, se levantó el paro que afectaba a una porción de los interurbanos.

Aunque la suba en la tarifa estaba anunciada desde diciembre último, el paro de Aoita precipitó el OK  del gobernador Juan Schiaretti, quien firmará el decreto que habilitará, desde el martes, el incremento.

Cuando entre a regir el nuevo cuadro tarifario un boleto (en el servicio regular) de Córdoba a Río Ceballos costará 5,75 pesos; hasta Mendiolaza, 3,60; y a Villa Dolores, 38,95, por mencionar algunos ejemplos.

Edgar Pérez, subsecretario de Transporte de la Provincia, confirmó que el monto del subsidio extraordinario estará depositado el lunes, con lo cual los choferes cobrarán el aumento salarial del 21 por ciento el martes. El conflicto se disparó cuando los choferes no cobraron ese incremento. “Desde la Provincia se ha hecho un esfuerzo y ahora las empresas podrán pagar el aumento, señaló Pérez.

Las empresas que mantuvieron el conflicto fueron: Coata–Córdoba, Tus, Expreso Rápido del Sur, Mar Chiquita, Encon, La Victoria, Combus, El Porvenir, Ruta 13, El Rayo de Plata, Morteros, Expreso Villa del Rosario, Circunvalación, Alejandro, Betel y El Turista.

Coata–Córdoba hizo la punta con la huelga. Entonces, el miércoles, el Gobierno anunció el subsidio de 1,1 millón de pesos. Sin embargo, los empresarios no se comprometieron a pagar la deuda salarial, por lo que la medida de fuerza se extendió. El jueves, la Provincia dictó la conciliación obligatoria, pero el gremio no la acató y amenazó con extender el parate, lo que no ocurrió.  

Desde el gremio, rechazaron abiertamente que se haya tratado de un conflicto “pactado”. “No estamos en ningún acuerdo espurio. Peleamos por los salarios de nuestros compañeros”, dijo, a la salida de la audiencia en Trabajo, Miguel Herrera, secretario adjunto de Aoita.

La Terminal fue una lágrima todo el día
En la Terminal se respiró indignación durante el conflicto empresarial–sindical. Varios pasajeros expresaron su malestar al no poder realizar sus actividades programadas por el paro de algunas empresas de transporte interurbano. De a decenas, las personas se acercaban a las ventanillas en búsqueda de una respuesta que al menos calmara la ansiedad de saber si iban a poder dejar la capital o no. Cada tanto, los empleados de las firmas salían a decirles a los pasajeros que se agolpaban en las boleterías que no se sabía cuando se iba a restaurar el servicio, entonces la angustia copaba la cara de los turistas.

Hugo Villafañe, vecino de la ciudad, tenía todas las intenciones de ir a buscar aires más frescos a la casa de unos familiares en La Carlota. Con la “vena hinchada”, destiló su bronca: “Es una porquería el servicio. Uno se quiere ir y no puede porque estos (los choferes) están haciendo paro. Quiero ir a pasar unos días con mis familiares y resulta que no puedo porque ninguna de las empresas que van para La Carlota están brindando el servicio”, dijo. En la mano llevaba un pequeño bolsito con ropa para dos días.

“Tenía unos días libres y los quería aprovechar para ir a casa y estar este fin de semana con mi familia”, decía Esteban, estudiante de música oriundo de General Cabrera, quien todavía no se resigna a arrancar el año y la rutina universitaria.

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