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La política en tiempos escasos de plata

De la Sota no se apura en ir a la corte. Computa: Santa Fe hace tres años que está ahí; San Luis, cinco. Y ninguno obtuvo nada todavía.

–¿Qué van a hacer si, como advierten, más de la mitad de los municipios no pagan o pagan desdoblado el medio aguinaldo?

–¿Y qué pasa si seis, siete provincias, no lo pagan? Todo el mundo está así, algunos no quieren entender.

Quien responde es un importante ministro provincial. Se lo dice a los intendentes radicales, que en medio de una interna partidaria que dejó al borde del quiebre a su bloque legislativo, tienen dos certezas que prefieren no discutir: el liderazgo de Ramón Mestre y la creencia de que De la Sota los está jodiendo con la copa.

La amenaza de los municipios obligó a la Provincia a despejar dudas sobre su propia solvencia: tuvo que publicar con dos semanas de antelación el cronograma de pago del medio aguinaldo para empleados públicos y jubilados, algo que ya es de por sí bastante raro.

Ayer el gobernador volvió a retar a los municipios quejosos. Y condicionó una eventual ayuda: habrá sólo para quienes hicieron “las cosas bien”. Les pidió, a los otros, que revisen sus cuentas porque, dijo, la coparticipación creció, no bajó.

Entre enero y mayo, se ocupó de resaltar la Provincia, subió un 23 por ciento. Y la tracción principal fueron los recursos propios, porque la copa nacional subió pero por debajo de este promedio: un 16 por ciento. Pero muchos municipios reciben 1 peso como liquidación de copa.

–¿Qué quieren? ¿Que no descontemos los aportes de la Caja, las cuotas de las refinanciaciones de deuda, los préstamos que tomaron con garantía de este fondo?– se irrita el ministro de DLS.

A la par, se hicieron anuncios de inicio de obra en las autovías a Río Cuarto y a San Francisco que buscan el mismo efecto que el anuncio del medio aguinaldo: generar confianza en el futuro.

¿Hay en qué confiar?

Provincia y Municipalidad ven problemas, pero entienden que el manejo de las restricciones al dólar genera una sensación de mayor gravedad.

–Si a un argentino le decís que no puede comprar dólares, le suena parecido a no poder sacar plata del banco– interpretan (coinciden más de lo que parece) un secretario de Mestre y un ministro de De la Sota.

A propósito del ministro. Retomemos la charla.

–¿Van a ir a la Corte para pedir por los fondos de la Caja?

–Por ahora no. Terminaremos allí, si no hay otra solución. Pero Santa Fe hace tres años que está en la Corte. San Luis, cinco. Si rompemos, no nos firman el financiamiento del canal Los Molinos o no nos entregan nada la Ruta 36.

Algo parecido piensa Mestre. Está enfermo con los giros de 1 peso de coparticipación, pero no quiere salir a pelear. Mide igual que DLS con CFK: pelearse puede sonar bien para crecer en política, pero acá estamos hablando de plata.

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