Córdoba

Schiaretti irrita a los radicales

La excusa del enojo de los radicales es una placa, justo cuando el gobernador Schiaretti se baja de una gira presidencial y el intendente Mestre sufre el ninguneo de Macri.

El gobernador Juan Schiaretti no se olvidó, no ninguneó, no quiso borrar de la historia a Ramón Mestre, padre del actual intendente, exgobernador 1995/1999. Schiaretti descubrió ayer una placa en homenaje a los héroes de la independencia en la estatua del general Juan Bautista Bustos, frente al Centro Cívico, e invitó a los dos exgobernadores constitucionales vivos: José Manuel de la Sota y Eduardo Angeloz a sumarse en el reconocimiento. 
 
Mala de la Provincia: fue algo confuso, pareció que se habían olvidado de Mestre, el exgobernador que faltaba en la línea de tiempo pos restauración democrática. Pero Schiaretti no hizo un corte histórico temporal, sino material: separó entre vivos y muertos. Por eso, además de Mestre, tampoco estuvo el nombre del recientemente fallecido Ricardo Obregón Cano.
 
 
Esto que no pasó, sin embargo, dio lugar a recriminaciones durísimas de dirigentes radicales al gobernador. Y si lo primero no existió, lo segundo sí y es un nuevo indicador de que por más que el intendente Ramón Mestre se muestre en el acto pegado a Schiaretti, están a un rasguño del inicio de hostilidades abiertas.
 
Schiaretti acaba de bajarse de un avión que lo trae de un hecho inédito en la política cordobesa reciente: como gobernador, fue parte de una gira presidencial, en la que Mauricio Macri lo trató igual que a Sergio Massa en el viaje al Foro Económico Mundial: como un par, un líder, un estadista que no es parte de su equipo de Gobierno.
 
Mientras esto transcurría los dirigentes radicales arrastraron a los socios del PRO a la conformación de la Mesa provincial de Cambiemos, con agenda provincial opositora.
El ninguneo de Macri exaspera a Mestre, que ya no puede ver sin tirria las deferencias con Schiaretti, que consigue fondos, obras y reconocimiento. Lo que él, no. 
 
Las encuestas no son un hecho político, pero como su lectura minuciosa sí inspira hechos políticos, deben ser tenidas en cuenta.
La alianza de conveniencia mutua entre Macri y Schiaretti es un matrimonio de dos dirigentes con imágenes positivas de 58% y 56% en la provincia. 
Por el contrario, el ninguneo de Macri a Mestre es el dirigido a un dirigente con 73% de imagen negativa en el distrito que gobierna y apenas 17 puntos de aprobación en la provincia. 
 
La salvación, para el intendente, es levantar la gestión, cosa que intentará desesperado tomando deuda porque plata de la Nación aún no ha llegado más que la indispensable para apagar incendios. ¿Hará grandes obras Mestre con los 150 millones de dólares que tomará?: pavimento, algunas cloacas, alumbrado LED; deudas de gestión. A confesión de parte, relevo de prueba.
Gobernar Córdoba se parece a un municipio del Conurbano: no difícil, imposible.
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