Córdoba

¿Quién se anima a cerrar salarios?

Cómo el final del acto de la CGT complica acordar paritarias. Y cómo es un factor de peso para que siga abierto el conflicto docente.

Dicen que fueron los llamados del Gobierno nacional los que dejaron gregueando a los triunviros de la CGT en la marcha del 7 de marzo. Craso error de los funcionarios Macri y van...: un paro general es poco daño al lado de tener limada la autoridad de todo representante sindical en plena etapa de negociaciones paritarias. No sabemos con qué sueña un secretario general, pero sí cuál es hoy su pesadilla: que lo bajen del palco, al grito de "Poné la fecha, la puta que te parió".

Ni José Pihen, el menos conflictivo de los sindicalistas estatales, puso la firma aún por la pauta salarial que propuso el gobernador Juan Schiaretti: eso, a 14 de marzo, es todo un dato.

En este contexto de vamos por la cabeza del "gordo" y con una batalla salarial con épica en Buenos Aires, ¿puede Juan Monserrat defender una propuesta que no sea impagable por la Provincia en una asamblea de delegados?

Abrogar la paritaria nacional dejó sin marco de referencia la discusión. Pero también dejó descolocadas a las agrupaciones nacionales, como Ctera, una entidad por la que Uepc ha llegado a ofrecer pruebas de amor, como hacer paros sin causas locales que lo justifiquen.

Peor que tener un sindicalista bravo en la mesa de negociación es no tener a quien sentar ahí.

Modesta sugerencia: mientras sigan siendo los representantes de los trabajadores, a los Baradel, a los Monserrat (y a los Daniele, los Pihen, etc) hay que cuidarlos como a un Panda.

 

 

 

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