Córdoba

La ciudad olvidada larga la campaña

La ciudad que antes fogueaba gobernadores y ahora quema intendentes es el primer territorio que se instala en el debate de campaña para 2015.

Córdoba, la ciudad que pasó de hacer gobernadores a frustrar intendentes, se convirtió en el primer territorio de disputa por la sucesión de José Manuel de la Sota.

Echale la culpa al ejido urbano más grande del país, al poder que consiguió el sindicato municipal (Suoem) durante la era del perenne Rubén Daniele o a las torpezas de las últimas gestiones, es el municipio de la Capital provincial, donde se concentra el pesimismo, la bronca y la insatisfacción del ciudadano, el lugar más difícil para los futuros candidatos. 

Y aquí tiró la primera piedra Juan Schiaretti, que quiere volver luego de probar por un período el cargo de gobernador y aburrirse medio mandato en Diputados. Schiaretti bordó una alianza –aún sometida a veto de DLS– con Olga Riutort, la mejor posicionada en las encuestas en Capital, y eligió inaugurar su campaña con la promesa de cloacas para una ciudad que apesta de desbordes y cada charco es sospechoso de positivo en escherichia coli.

En su debut como candidato, Schiaretti logró ocupar el centro de la agenda política, algo que sus competidores internos Martín Llaryora, Daniel Passerini y Eduardo Accastello aún no consiguieron.

El intendente Ramón Mestre lo atendió de contragolpe: le dijo que es bienvenida una obra de infraestructura para cloacas en la ciudad, pero le recordó que su partido gobierna actualmente la Provincia, lo viene haciendo desde hace largos 15 años y que, si le parece, podrían largar nomás con la inversión. Se guardó Mestre el recuerdo de la plata gastada en El Faro, equivalente a un aliviador cloacal, por consejo de un asesor del intendente que conserva buena sintonía con Schiaretti. 

Mestre mantiene la apuesta doble a ser reelecto en la ciudad o ser candidato a la Gobernación, haciendo usufructo de un acuerdo con el PRO de Mauricio Macri, el político que hoy ganaría el tramo para presidente en Córdoba, sobre el dueño de casa DLS. 

Sabe que, antes que cualquier cosa, tiene que levantar su consideración entre los vecinos de la ciudad. Incluso si opta por una fuga hacia adelante: si busca ser un candidato perdedor a la Gobernación para no terminar su carrera política perdiendo en Capital.

A propósito: un hombre del radicalismo llamó para criticar a quienes, como el que aquí se explaya, al reproducir este razonamiento del entorno de Mestre dan por cierto que la UCR se acomode, sin más, a la estrategia de supervivencia del actual intendente, despreciando una buena oportunidad para ser poder provincial luego de 16 años.

Y en esta ensalada, también juegan presiones desde afuera. Luis Juez volvió a reunir a sus dirigentes ayer para que digieran su pragmático apego a Mauricio con el argumento de que la oportunidad es calva, mientras opera por Oscar Aguad como candidato a gobernador, el radical más cercano a Macri, pero también uno de los que siempre abogó por integrar al juecismo para eliminar la dispersión del voto opositor y no hacerle tan fácil la vida al peronismo.

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