Córdoba

Hambre, frío, miedo

La agenda social es del Precámbrico, mientras la agenda política sigue su propia lógica: ahora, en la guerra silenciosa Schiaretti vs Mestre.

Hambre, frío, miedo.
El crecimiento abrupto de la demanda en comedores comunitarios, las primeras protestas por alimentos frente a los súper y la respuesta con el paliativo anunciado por la Provincia de la tarjeta social de 160 pesos: hambre.
El pico de enfermedades respiratorias y la detección de mayores complejidades producto de cuadros con hipotermias severas (ver páginas 2 y 3), el tarifazo que atacó no sólo el gas natural sino todas las alternativas de calefaccionamiento y el déficit estructural en las viviendas populares, que ratifican que nada hay menos democrático que las inclemencias climáticas: frío.
Y la preocupación constante por inseguridad y violencia, aún sin ser aupada en los últimos días por algún caso estremecedor: miedo.
La agenda social es del Precámbrico. Y obliga a la política, que reacciona (o busca hacerlo) pero aún sin correr su propio temario, que hoy tiene por centro en Córdoba la disputa cada vez más abierta entre el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Ramón Mestre, con el favoritismo del presidente Mauricio Macri como uno de sus axiales.
El Presidente necesita a ambos, pero paga más a quienes necesita para gobernar (como Schiaretti, los gobernadores del PJ y los referentes massistas) que a quienes lo ayudaron a ganar y son parte formal de la alianza de Gobierno. No le pidan a los radicales que les guste esto.
Pero no son todos celos. Los escribas de Unión por Córdoba y la Unión Cívica Radical intercambiaron documentos críticos cruzados: unos liquidaron la gestión de Mestre, descalificando su capacidad para administrar la ciudad; mientras los otros vaticinaron el final de ciclo de UPC y remacharon sobre las denuncias por el hotel Mar de Ansenuza y el tema de mayor pregnancia ciudadana: los recortes en el Paicor. 
La tensión es tan evidente que están empezando a perder los buenos modales: la Provincia le avisó en una conferencia de prensa a la Municipalidad que un programa que administra desde hace más de una década, el Vale lo Nuestro, quedaba absorbido en la tarjeta social, que repartirá fondos para comida para los 55 mil del padrón municipal más 75 mil que sumará la Provincia, según sus criterios. Y la Municipalidad recordó ayer que las luces del programa “Corredores Seguros” que presentó la Provincia las pone y paga la ciudad.
La sociedad bipartidista de conveniencia mutua siempre fue por plazo fijo. Y se venció. 
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