Córdoba

La foto con la que larga la campaña

Una encuesta muestra que el delasotismo larga con ventaja en la campaña para las PASO.

Tengo una encuesta al frente mío, en la pantalla. Me la pasaron hace algunos días y es actual. Está pagada por alguien, no me autorizaron a decir quién ni a citar la consultora que la hizo y no te quiero operar. Por eso, no te voy a contar de puntos y decimales de intención de voto, que es donde meten la cuchara: pero sí del trazo grueso del escenario electoral que resiste menos una operación y muestra la foto de inicio para la campaña de las PASO en Córdoba.

El delasotismo larga con una ventaja estrecha, que es más fuerte en el interior que en la ciudad. Juan Schiaretti, nacido y criado en la ciudad, se transformó en “El gringo” en los afiches, para atender al voto más fiel al peronismo cordobés. La gestión de José Manuel de la Sota es bien valorada: es esperable que él se cargue la campaña al hombro.

El retador en la interna, Martín Llaryora, es el dueño del departamento San Justo, que gana con holgura. Pero es un fenómeno regional, casi sin proyección a otros distritos. No necesitará llegar a lo exigido por el partido (llegar al 25 por ciento de los votos peronistas) para ser el número 3 en las generales de octubre.

El kirchnerismo parte de un gran desconocimiento de su candidata, la ex rectora de la UNC, Carolina Scotto, a quien casi 4 de cada 10 electores cordobeses no conoce. Con apenas un 25 por ciento de imagen positiva presidencial, no es tan mal dato para Scotto. Para aprovechar otro fenómeno regional, la fortaleza de Eduardo Accastello en Villa María, está allí, como segundo en la lista, Martín Gill, ex rector de la UNVM y secretario de Políticas Educativas de la Nación. Gill no es Accastello, pero, en proporción, por cada voto del kirchnerismo en la ciudad, tiene tres en Villa María.

La gestión del intendente Ramón Mestre, que en los últimos meses creció en su valoración positiva, apuntala al radicalismo y a su candidato principal, Oscar Aguad. El dos veces diputado nacional obtiene hasta tres veces más en Capital que en el interior, con la particularidad de que el caudillo riocuartense Miguel Abella (respaldado por el intendente Juan Jure) le da una paliza en el sur.

Olga Riutort, a pesar de completar su lista con dirigentes del interior, sigue siendo un fenómeno capitalino. Pero un fenómeno fuerte, que está muy cerca de Schiaretti y Aguad en las primeras mediciones. Muy peronista, el electorado de Riutort valora cosas de De la Sota y de Cristina.

De la Sota, Schiaretti y Luis Juez son los dirigentes políticos más conocidos de la provincia. Juez está apenas por debajo de De la Sota en imagen positiva. Su desafío es transferir algo de su potencial electoral a su candidato, Ernesto Martínez, quien larga por debajo de la frontera del 1,5 por ciento que requieren las PASO para llegar a la general.

El debut del macrismo con lista propia tiene mejor recepción en la ciudad que en el interior y todavía está lejos de llegar a los 9 puntos que se necesitan para obtener una banca en Diputados. Igualmente, el electorado de derecha parece haber optado por Héctor Baldassi. Se quedarían en las PASO las listas de Domingo Cavallo y Encuentro Vecinal, el partido que dio la sorpresa en las últimas elecciones provinciales al colocar a Aurelio García Elorrio en la Legislatura.

La izquierda ya se aseguraría llegar a la general. Si las elecciones fueran provinciales, ya estaría metiendo una banca por el D’Hont: tiene asegurados los 3 puntos que hicieron legisladora dos veces a Liliana Olivero.

No se completa el cuadro si no decimos que más de un 30 por ciento de los consultados no sabe, no contesta o elige ninguno. Algunos votarán al que crean ganador, otros al que mejor se le oponga, muchos ni siguiera irán a las urnas: son el bocado que disputarán, de aquí al 11 de agosto, los candidatos.

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