Argentina

Villa La Angostura: vecinas se desnudan para un almanaque solidario

Son 50 mujeres de esa ciudad que lo hicieron para recaudar fondos para el mamógrafo que le hace falta al hospital.

No es la primera vez que se hace en el mundo. De hecho, es un ejemplo que se ha dado en decenas de países en todo el mundo. Cuando la solidaridad de un pueblo sale a flor de piel, se manifiesta de distintas maneras.

Y eso ha ocurrido en este caso en nuestro país, más concretamente en Villa La Angostura. En ese lugar, afectado seriamente en un momento por lo que pasó con con el volcán Puyehue, en 2011, y que tuvo que "renacer de las cenizas" de manera literal.

Allí, 50 mujeres entre arquitectas, empleadas municipales, comerciantes, amas de casa, artesanas y maestras las que posaron desnudas para un calendario denominado "Mujer en amor" que se comercializará desde el mes próximo por Internet y con entrega a domicilio.

Con el dinero esperan comprar un mamógrafo para el Hospital local Oscar H.

En total se imprimirán 2000 calendarios que valdrán 250 pesos cada uno. Si venden todos conseguirán los 500 mil pesos que cuesta el equipo, según publica este domingo Clarín, en su edición digital.

La autora del proyecto es Paola Pierini, una fotógrafa patagónica y preceptora de un jardín de infantes, a quien se le despertó la idea en una cena de amigas. "El de la imagen es un tema recurrente. La presión que impone la sociedad es muy fuerte y difícil de sobrellevar. Entonces nos dijimos por qué no mostrar el cuerpo desde otra perspectiva. Fotografías del cuerpo de una mujer real, con sus tetas caídas, sus caderas anchas pero que a la vez represente a una mujer bella y verdadera", dice Pierini.

La fotógrafa hizo una convocatoria por Facebook y se anotaron 50 mujeres. Aunque en el calendario sólo irán 12, las que no lleguen al papel serán parte de una exposición virtual. La presentación será en octubre, en la villa. Pierini no pretende emular a "Playboy", sino mostrar a la mujer "con arte y respeto".

Las protagonistas ejercen distintas profesiones, algunas se atrevieron a revelar secuelas físicas de graves operaciones. "Tengo 60 años y hace 10 que me operaron de una mama. A partir de ahí, mi vida pegó un giro. Me habían amputado mi lado femenino, me sacaron lo que representaba el alimento de mis hijos. Cuando Paola me propuso posar le dije que me daba mucha vergüenza pero luego vi que tenía un fin solidario y me animé. Fue maravilloso", señala Susana Requena, arquitecta.

Requena hizo su serie de fotografías desnuda pero con la cicatriz de la amputación mamaria cubierta por una gasa bordada por ella. "Desde el principio mi familia me apoyó para que lo hiciera", recuerda.