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Argentina

Otro cura argentino acusado de abuso trabajaba en Paraguay

Es el mendocino Raúl del Castillo, quien habría abusado de un niño. Otro caso como el de Carlos Richard Ibañez, denunciado por abusos con jóvenes en Bell Ville.

Como el acusado en Córdoba Carlos Richard Ibañez, otro cura argentino denunciado por abusos sexuales terminó refugiado y trabajando para la Iglesia de Paraguay, según reveló la investigación del diario La Nación de ese país.

En su última publicación, el equipo de La Nación Investiga reveló que un cura mendocino, acusado de abuso sexual en Argentina cuando dirigía un colegio católicoa, llego a ser el líder de un programa de la Iglesia.

Se trata de Raúl del Castillo, cuya protección generó ya una causa judicial contra la Congregación Salesiana por haber ocultado información a la supuesta víctima del cura del Castillo, un hombre que denunció que cuando tenía 14 años, en el año 1998, el cura en calidad de director del colegio salesiano Don Bosco, lo sedujo y tuvo con él relaciones sexuales.

En razón de su edad y de la posición asimétrica, Del Castillo fue acusado de abuso ante la Justicia de Mendoza y, aparece una vez más, ante el obispado en Córdoba. 

“Raúl del Castillo es un sacerdote de la Orden Salesiana que fue denunciado oportunamente ante la justicia y ante la sede canónica en la ciudad de Córdoba. El de la sede penal se archivó, no por ser inocente este señor. No se demostró ni su inocencia ni su culpabilidad, sino porque este joven, como todo abusado, no tuvo elementos necesarios para demostrar eso, por ello la fiscalía lo archivó. En sede canónica se llevó a cabo la investigación, pero de esta pesquisa el joven denunciante nunca tuvo participación procesal, porque las normas propias de la Iglesia lo impiden”, le dijo al equipo periodístico paraguayo Carlos Lombardi, un abogado especializado en derecho canónico. 

El sacerdote llegó a estar al frente del programa de “Don Bosco Róga”, en el que tomaba contacto y trabajaba con jóvenes.

Desde la Iglesia paraguaya aseguraron que si bien se enteraron por las noticias de la denuncia, nunca tuvieron un informe oficial contra el clérigo y lo sostuvieron en sus funciones.

El concordato de la impunidad

Lombardi explicó que la Iglesia en Argentina se resguarda en un acuerdo que tiene con el Estado para evitar que la justicia pueda intervenir antes que “las investigaciones” se hagan en sede canónica. Se trata del Concordato, un acuerdo internacional firmado en 1966 entre la Argentina y la Iglesia para restringir al Estado involucrarse en los asuntos eclesiásticos y que termina favoreciendo la suerte de los curas acusados de abuso.

“Es un privilegio, porque pueden suceder todos estos casos dentro de la Iglesia, pero con efectos civiles, y aún así, el Estado no se entromete. Es un paraguas protector, donde el principal efecto es la impunidad, y con el caso de los abusos sexuales, mucho más”, criticó Lombardi.

Actualmente, Lombardi lleva contra la Orden Salesiana, por el caso de “Tomás”, que involucra a del Castillo, un proceso judicial porque asegura que su defendido nunca tuvo acceso al sumario que iniciaron contra del Castillo para determinar su responsabilidad.

En el caso del joven presuntamente víctima de Del Castillo, la fiscalía no avanzó porque valoró negativamente el perfil del denunciante (de acuerdo a los exámenes sicológicos, realizados por profesionales de la propia Iglesia, presentaba características de ser “manipulador”), la falta de pruebas contra el sacerdote y sobre todo el tiempo transcurrido, ya que la denuncia se realizó 10 años después de ocurridos los hechos.

Sin embargo, para el abogado hubo parcialidad de la fiscalía mendocinaya que en ningún momento se hizo un perfil sicológico del denunciado, ni se lo llamó a declarar, algo que de todas maneras hubiera sido tardío ya que cuando saltó el escándalo, Raúl del Castillo estaba en Paraguay.

El sacerdote argentino llegó a Paraguay cerca de 2007 y según le refirió el salesiano Walter Jara a La Nación de Paraguay, ascendió rápidamente.  “Él vino temporalmente. Se ha sentido bien con nosotros, con el trabajo que está haciendo. Actualmente, es el encargado de nuestro seminario para la formación de la espiritualidad. Anteriormente estuvo en la casa provincial como secretario inspectorial, como tres años, más o menos. Después de eso, por su experiencia con niños en situación de riesgo, desde el 2010 hasta el 2015 estuvo trabajando en Don Bosco Róga”, refirió.

Del Castillo se negó a dar su versión de los hechos al equipo de La Nación Investiga, aunque sí dijo que es inocente y que no conocía a fondo la denuncia.

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