Martes 22 de julio, 22:40
Nublado 10º / 57% +
/ Registrate

“Lo viví como una ciudadana pidiendo libertad”

Identidad de género. Celeste Montanari, activista trans, aseguró que la ley que sancionó esta semana el Congreso es un avance de la sociedad en su conjunto.

Celeste fue la cara de la campaña oficial (Gentileza Matías Romero).

Celeste fue la cara de la campaña oficial (Gentileza Matías Romero).

  • de
  • “Lo viví como una ciudadana pidiendo libertad”

    13/05/2012 00:00

    Por Jorge Nahum

    Tenía acceso al recinto de la Cámara alta, donde los senadores convirtieron el miércoles en ley la iniciativa de Identidad de Género. Pero prefirió quedarse en la plaza frente al Congreso nacional, con los integrantes de las distintas agrupaciones transexuales que siguieron el debate. En su rol de periodista, envió por Twitter todo lo que veía y, sobre todo, lo que sentía. Porque ella, Celeste Montanari, recibió al nacer el nombre de Carlos y al crecer tomó la cuestión como una lucha propia y colectiva. De identidad trans.

    “Lo viví como pueblo. Como una ciudadana pidiendo libertad. Ver una plaza tan histórica ante tal transformación me emocionó. Había muchas personas tan distintas a mí y a la vez tan iguales, con la misma necesidad. Como una maquilladora que conocí allí mismo, a quien no se le nota que es trans, y que lloraba al saber que terminaba una larga lucha”, rememoró Celeste, quien cobró notoriedad por incursionar en los medios y por ser parte de El Bar, el primer reality en el país, hace once años.

    –¿El contenido de la ley de identidad de género te deja conforme o esperabas algo más?
    –Me deja plenamente conforme. Estuve leyendo la de otros países y ésta es más completa. Además, se aprobó sin cambios. Rebalsa la capacidad de sentirse un ciudadano en pleno uso de sus derechos. Es una ley por la cual avanzamos como sociedad, porque es inclusiva y beneficia a un colectivo que pedía ser escuchado y buscaba cómo hacer visible el reclamo. Ahora una persona puede modificar su cuerpo y hacerlo concordar al sexo al que desea pertenecer, y el Estado debe resguardar la cuestión sanitaria. De este modo, se evita en gran medida caer en manos privadas, en situaciones donde muchas veces se pone en juego la vida (N.R.: Las obras sociales y prepagas deberán costear los costos de las operaciones, sin mediar orden judicial).

    –Fuiste una de las principales militantes en el reclamo por la nueva normativa…
    –Más que por mí, lo tomé como una lucha por un colectivo negado y menospreciado al que asumo pertenecer. Más allá de que mi vida resulta más tranquila y con menos sinsabores que la de otras trans, no era mi lucha, sino de todos.

    –¿A vos no te afectó la discriminación?
    –Sí, claro que fui blanco de discriminación. Pero por el contexto familiar en el que me crié, lo mío no fue tanto batallar sino más bien reflexionar, pensar desde los zapatos del que me cuestionaba y tratar de que no me excluyeran. Tuve suerte, a los 7 años ya estaba en la radio de Escobar, mi ciudad, a los 17 era productora en MTV y a los 18 trabajaba para Cablevisión. Ahora soy periodista free lance y manejo otros emprendimientos, como una escuela de deportes y una pista de patinaje. No puedo decir que me hayan puesto obstáculos para crecer profesionalmente, aunque sí conozco muchos casos en los que eso ocurre.

    –La notoriedad, en tu caso o en el de Florencia de la V, ¿sirvió para la causa?
    –Fue beneficiosa. Florencia llevó su humor y su forma de ser a un horario central en la televisión abierta, instalando el tema en la mesa familiar, como también puede ser en una charla entre amigos, cerveza de por medio. A mi me pasó en El Bar, cuando revelé mi condición y durante tres meses, las 24 horas, me mostraba cómo era.

    –¿Cómo sigue tu vida a partir de la nueva ley y de otras conquistas del colectivo, como el matrimonio igualitario?
    –Feliz con mi nuevo DNI (ver “Celeste, la última que...”), y en pareja desde hace once años. Seguramente con el casamiento entre mis planes, pero no por la ley sancionada. Celebro su aprobación, pero no es mi caso porque permite la unión de personas del mismo sexo y yo me siento mujer. Y también está la intención de tener hijos y por eso estudio las posibilidades, incluso la adopción, aunque lo ideal sería biológicamente.

    –De todos modos fue una semana con muchos noticias favorables, incluso a nivel internacional, con el apoyo de Barack Obama al matrimonio igualitario…
    –(Piensa) Su declaración tuvo mucho de estrategia política, pero igual es para celebrar que Estados Unidos de un paso adelante. En ese sentido, Argentina está al frente.

    .............................................

    Un caso especial por los cromosomas XXY

    Celeste nació como Carlos, con genitales externos masculinos no desarrollados del todo. Sus actitudes eran de una niña y su familia hasta mandó a analizar su sangre a Estados Unidos. De tal forma se detectó que tenía cromosomas XXY, el denominado síndrome de Klinefelter, porque sus hormonas eran en un 80 por ciento femeninas.

    “Los médicos no ayudaban mucho en ese entonces, algunos me querían dar tratamientos para masculinizarme, pero yo nunca quise hormonas”, recordó Celeste, quien hasta aprendió el inglés para leer libros especializados sobre lo que le ocurría. Carece de útero y ovarios, pero tiene glándulas mamarias y vos femenina.

    “Andaba con el documento y un papelito que decía que tengo 80 por ciento de hormonas femeninas, pero no me valí de eso para el reclamo. No me consideraba exenta a lo que le pasa a cualquier otra chica trans y seguí esa línea. Por eso creo que esta nueva ley es maravillosa, porque no hay una patologización de los casos, no encuadra a nadie”, completó.

    .............................................

    Celeste, la última que tendrá el DNI “judicial”

    Al día siguiente de la aprobación de la ley de Identidad de Género, para Celeste Montanari terminó una larga espera porque le otorgaron su nuevo DNI. Así transcribió sus sensaciones en su blog: “Dentro del Congreso, donde se sancionan las leyes, María Rachid y Marcela Romero, de FALGBT y Atta, me entregaron el reconocimiento legal a mi identidad: mi DNI. Recibí en mis manos la llave que abre las puertas de los otros derechos. Este DNI será recordado como el último otorgado tras apelación judicial. Como diría María Rachid, representa el fin de una etapa y el comienzo de otra llena de igualdad de oportunidades”.

    El primer documento obtenido por la vía judicial fue el de Florencia de la V, y ahora, Celeste puso fin a tanta negación.

    Puso la cara. Celeste fue la cara de la campaña “Mi identidad, mi derecho” impulsada por FALGBT y Atta. El objetivo de concientizar y poner en debate la realidad trans en Argentina dio sus frutos.

    ¿Qué te produce este tema?

    Comentarios

  • © 2009 - 2014 Todos los derechos reservados.