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Argentina

Para la mayoría de los presidenciales, el fútbol para todos no se mancha

Excepto Mauricio Macri y Alberto Rodríguez Saá, el resto de los principales candidatos a suceder a Cristina, impulsora del programa estatal, dice que mantendrá, con matices, el fútbol gratuito por TV.

Los futboleros pueden estar tranquilos: la mayoría de los precandidatos presidenciables se mostró a favor de darle continuidad a Fútbol para Todos, el programa estatal que instauró el kirchnerismo a mediados de 2009 y permite a los argentinos ver los partidos de cada jornada del torneo de primera división sin la necesidad de desembolsar un pago extra en el abono del cable.

Mauricio Macri, el ex presidente de Boca Juniors y actual jefe de Gobierno porteño, y el peronista disidente Alberto Rodríguez Saá, son los únicos postulantes al sillón presidencial que tienen la idea de reprivatizar la transmisiones futboleras. “Amo el fútbol, pero la prioridad es combatir la pobreza. Hay que encontrarle una solución dentro del sector privado”, rechazó como un zaguero el líder de PRO ante la consulta. Los argumentos del gobernador de San Luis pasan por que “el Estado en el fútbol es una grosería”.

Para el resto, aunque con matices y algunas retoques, el fútbol gratis es intocable.

No quieren quedar off side. En plena campaña, con octubre como trofeo mayor, Día a Día recopiló las posturas al respecto de los principales competidores a llegar a la Casa Rosada.

El programa de transmisión estatal de partidos, que tiene un presupuesto anual de 648 millones de pesos (para la oposición la cifra llega a los 900 millones de pesos), es respaldado por los tres postulantes radicales: Ricardo Alfonsín, Julio Cobos y Ernesto Sanz.

El hijo del ex presidente sostuvo que lo mantendrá, aunque aclaró que “hay que estudiar cómo hacemos para que deje de ser un programa de propaganda del Gobierno”, uno de los puntos más cuestionados por el arco opositor.

Para el vicepresidente, quien dijo que definirá en los próximos días si participará en la puja electoral, la “idea es mantener el programa en manos del Estado”. Los reparos del hombre del “voto no positivo” pasan por generar “un presupuesto similar para (financiar) el deporte escolar y de alto rendimiento”. Además, Cleto quiere ver “cómo recaudar más por publicidad”.

Para cerrar el trío de radicales, el senador Sanz le dijo a este diario: “Cuando sea presidente, el fútbol seguirá siendo para todos, pero su costo no representará un sólo centavo en el bolsillo de los argentinos”. Además, sostuvo que impulsará “la actividad deportiva en los clubes de barrios, en los centros culturales y en los lugares más postergados del país”.

Lilita mete en la media cancha. Desde la Coalición Cívica, Elisa Carrió marcó diferencias con el actual esquema estatal. “Debe ser revisado. Lo que haría es poner la imagen sin audio al servicio de los canales; eso es democratizar”. La propuesta de Lilita es “que cada uno (de los canales) transmita lo que quiera, con el conductor que quiera y sin propaganda oficial”. Para la opositora, “los gobiernos que necesitan demasiada propaganda oficial es porque mienten demasiado”.

3 a 1 en el Peronismo disidente. En la agrupación justicialista, pero anti K, hay ventaja a favor del Fútbol para Todos.
Eduardo Duhalde fue tajante al considerar que “no le podés sacar el fútbol” a la gente. “Quizás –continuó– a usted no le importa, pero a la inmensa masa de gente no se lo podés quitar”. Respecto del costo de la televisación aseguró que “esa plata se puede gastar”.

Como si integraran una dupla que se entiende de memoria en el área rival, Felipe Solá, otro de los aspirantes del PF, sostuvo: “Ciertos tipos de mejoras para la gente no se pueden sacar”. Igual, habló de “captar publicidad privada” y se pronunció en contra de realizar “una publicidad oficial tan soviética como la que hacen” este Gobierno.

El chubutense Mario Das Neves, otro defensor del proyecto disidente, resaltó que “intentaría mantenerlo, pero buscaría los mecanismos de financiamiento en el sector privado”.

En contra del programa, Rodríguez Saá contraatacó: “Criticábamos a los romanos por pan y circo, y ahora damos plan prebendario y fútbol. No estoy de acuerdo”.

Pino no la tiene atada. A pesar de haber sido una de las voces críticas ante la falta de transparencia respecto del costo del fútbol estatal, desde Proyecto Sur aseguraron que Fernando Solanas no se ha pronunciado aún al respecto.

Un programa popular y polémico. »Breve historia: tras romper con la empresa Televisión Satelital Codificada (TSC), la AFA le vendió los derechos de televisación al Gobierno nacional a cambio de 600 millones de pesos anuales. El Torneo Apertura 2009 fue el primero en ser transmitido de manera gratuita por canal de aire. El campeón fue Banfield.
»Costo: la primera temporada de Fútbol para Todos costó $645.641.414,60. El número se desprende de las cifras divulgadas por la Oficina Nacional de Contrataciones. Según dirigentes de la oposición, actualmente el Gobierno utiliza cerca de 900 millones de pesos para solventar el programa futbolero.
»Sin publicidad privada: excepto Iveco, la firma fabricante de camiones, Fútbol para Todos no comercializa espacios publicitarios a privados dentro de su programación. Toda la propaganda es oficial y refiere a las obras de la administración kirchnerista.

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Candombe por homenaje a Néstor. El Torneo Clausura 2011 que acaba de iniciarse levantó polémica, y no precisamente por el nivel futbolístico del certamen. Es que Fútbol para Todos dio la nota en su apertura de nueva temporada con un spot en el que se homenajea al fallecido ex presidente Néstor Kirchner.
“Nunca menos” se llama el envío kirchnerista que durante 222 segundos (una eternidad para una pieza publicitaria) se difunde en el inicio, entretiempo y final de cada uno de los 10 encuentros de cada fecha.
El arco opositor salió a cuestionar el uso propagandístico del spot y calculó entre 3 millones de pesos y 5 millones de pesos el costo de su emisión sólo en la primera fecha del torneo.
La diputada Silvana Giudici (UCR) calcula que serían 3 millones de pesos por fin de semana. En las empresas, manejan números más altos, de casi 5 millones.
Al congreso. los diputados de PRO Paula Bertol y Federico Pinedo llevaron una solicitud al Congreso para que se investigue si fue financiado por el Estado. Si fue así, reclamarán que “devuelvan el dinero” ya que estimaron que se trató de “propaganda” que debe “pagar el partido político y no el Estado”.

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