?>
Córdoba

Ordenanzas para reducir basura no salen del tacho

Son proyectos que apuntan a soluciones de fondo en el tema basura, pero hasta ahora esperaron en vano ser tratados. El único aprobado, no tuvo impacto aún.

Funcionarios municipales y provinciales, concejales, estudiosos de universidades, organizaciones ambientalistas...Todos coinciden en que la ciudad de Córdoba debe comenzar con urgencia a trabajar en reducir las 1.700 toneladas diarias de residuos que entierra.

Sin embargo, la realidad indica que sigue costando mucho convertir esas expresiones de deseo en hechos palpables, incluso cuando los primeros pasos ya están dados. Un ejemplo muy gráfico es la normativa local que apunta al reciclado y la disminución de residuos: en el Concejo Deliberante “duermen” dos proyectos importantes en ese sentido, presentados en 2008 y 2009. El primero, elaborado por el Ejecutivo municipal, crea un sistema para promover el uso de envases reutilizables y disminuir los embalajes; mientras que el otro, elaborado por el bloque de la UCR, plantea un sistema de “basura cero” para la ciudad.

La tercera iniciativa es la única sancionada, pero su impacto es aún casi nulo, aseguran desde los supermercados. Se trata de la ordenanza que prohibió el uso de bolsas de material no degradable (nailon) en supermercados e hipermercados de esta capital, diseñada por la concejala Laura Ortiz.

Fue aprobada en noviembre de 2009, pero sufrió un veto parcial porque se superponía con el Código de Faltas. Entró en vigencia el 23 de abril de este año y otorga un plazo de 12 meses de “preparación” antes de exigir el destierro definitivo de las bolsas. Se supone que en ese lapso, Estado y privados deben ejecutar profusas campañas de concientización y acciones que aseguren el reemplazo del nailon, algo que no está sucediendo.

“Poco compromiso”. “El que contamina paga” es el principio que lleva a la práctica el régimen de envases diseñado por la Secretaría de Ambiente municipal, y enviado al Concejo en setiembre de 2009 (ver recuadro). En las últimas semanas, y en el marco del debate detonado por el fracaso del “caso Innviron”, el titular de esa área, Fernando Cámara, facturó a los ediles el “freezado” de ese proyecto. “Cualquier fabricante de gaseosas produce una con envase descartable y no se ocupa del mismo, por citar un ejemplo. No hay responsabilidad hasta la disposición final. Este proyecto buscaba cambiar eso, fuimos a explicarlo a la Comisión de Salud, pero el Concejo no se ocupó de tratarlo”, lamentó Cámara.

Desde el cuerpo la respuesta fue inmediata: “El proyecto de envases es bueno, pero debe ser implementado a nivel nacional, porque si no perjudica a la industria local al aplicarle exigencias que no caen sobre productos traídos de afuera, difíciles de regular. El Ejecutivo quedó en traer más información sobre cómo se ejecutan estas normas en países desarrollados, y no lo hizo”, replicó Laura Ortiz, titular de la Comisión de Salud. “El intendente nos tira la responsabilidad a nosotros, pero el proyecto está en la Comisión de Servicios Públicos, que preside un concejal suyo. Y fuimos nosotros los que evitamos que vaya a archivo en noviembre”, agregó. “Todos los proyectos que aluden a la ordenanza de residuos (9.612) están en esa comisión”, remató.

La misma queja disparó el titular del bloque radical, Marcelo Cossar, respecto del proyecto de “basura cero”: “No se trató por falta de apoyo y porque el Ejecutivo se embarcó en el la licitación para gasificar los residuos, que iba en sentido opuesto a la reducción que nosotros proponíamos”.

El presidente de Servicios Públicos, el giacominista Gustavo Barrionuevo, confirmó que ambos proyectos están en su comisión, pero distribuyó responsabilidades por el no tratamiento: “Pasa que el Concejo viene teniendo muchos temas fuertes para debatir, y la rutina nos sobrepasa. Y la verdad es que además faltó compromiso de todos los bloques para tratar esas ordenanzas de residuos”, admitió.

“El uso de las bolsas de nailon no bajó”
“El cliente no tiene conciencia de usar bolsas retornables, sigue pidiendo la de plástico en la caja. Las recicladas se venden en los súper, pero como tienen costo y las tradicionales son gratis, la gente no abandona el nailon”. Así graficó la actual situación Ricardo Brasca, presidente de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Córdoba (Casac) y titular de Cordiez.

Aunque en 2009 fue sancionada la ordenanza que prohíbe el uso de bolsas de material no degradable (nailon) en súper e hipermercados de esta ciudad, y en abril comenzó a correr el plazo de concientización de 12 meses para que ese destierro se aplique a rajatabla en un año, Brasca aseguró que “no bajó nada” el consumo de las típicas bolsitas. Sólo su empresa, con 30 sucursales, entrega 2,5 millones de bolsas mensuales.

“Algunas cadenas utilizan las oxibiodegradables, que son un 10 por ciento más caras que las comunes y se degradan antes, pero se trata de plástico. La solución verdadera sería concientizar a la gente para que vaya con su bolsa o su changuito a comprar”, señaló el dirigente empresarial.

Brasca reconoció que las campañas que se vienen realizando por parte de las empresas son, básicamente, la venta de las citadas bolsas reutilizables. En general se comercializan en torno a los 5 pesos.

El panorama cordobés es muy diferente a lo que viene sucediendo en la provincia de Buenos Aires, donde en los últimos 11 meses bajó en promedio un 20 por ciento el uso de las bolsas de polietileno en los súper y, a la vez, creció en forma similar la venta de changuitos y bolsas reusables.  El 12 de octubre de 2009, esa provincia sancionó una norma similar a la vigente en esta ciudad.

Cómo colaborar desde el consumo
Preferir siempre bebidas en envase retornable sobre las de envase desechable.
Intentar no consumir productos que vengan en envoltorios voluminosos o de materiales de lenta degradación, en forma innecesaria y sólo por razones de marketing.
Tirar en tacho aparte la basura seca, y ofrecerla a recolectores que recorran el barrio, si no se tiene el servicio diferenciado de Crese.
Siempre que se pueda, elegir envases de vidrio en lugar de plástico, tetrapack y aluminio.
Recuperar el hábito de usar bolsas reutilizables para las compras, o changuitos como los de las “abuelas”.

Farmacias “verdes”
Las farmacias cordobesas marchan a la delantera en el reemplazo de la bolsas de polietileno. El Colegio de Farmacéuticos lidera la campaña, y en 8 meses lleva entregadas 500.000 bolsas oxibiodegradables y otras 400.000 de papel entre sus asociados. La entidad, que factura obras sociales a 1.500 farmacias y tiene 3.200 matriculados, estima que entre un 60 y 70 por ciento de sus farmacias incorporó las bolsas “ecológicas”, especialmente las de papel. “Además, las usamos para dar información: consejos a diabéticos, a hipertensos y campañas por la venta de  medicamentos seguros”, aseguran  desde la institución.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo