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Matrimonio homosexual: ni los jueces se pueden poner de acuerdo aún

Dos ex magistrados y también reconocidos especialistas en familia –Gustavo Bossert y Alejandro Ossola– dan sus puntos de vista sobre la reforma a la ley de matrimonio.

23/05/2010 | Córdoba

El matrimonio entre personas del mismo sexo avivó un fuerte debate en la Justicia.

¿Se pueden casar personas del mismo sexo? ¿O conviene hablar de unión civil? ¿Tienen derecho a aspirar a la herencia del compañero? ¿Les corresponde pensión? ¿Si se enferma uno de los dos, el otro puede aspirar a un permiso laboral para cuidarlo? ¿Pueden adoptar chicos? ¿Si adoptan, qué apellido llevará? ¿Con cuál de los dos va si se divorcian?

Las preguntas podrían seguir y seguir y seguir hasta completar la página. Pero el propósito es intentar responderlas.

Por eso Día a Día dialogó con dos abogados grossos en materia de familia. Aquí en Córdoba, el que contestó fue Alejandro Ossola, camarista de familia durante 13 años, autor de seis libros, y ex titular de las cátedras de Familia en la Universidad Nacional y en la Católica. Y desde Buenos Aires, respondió las mismas inquietudes Gustavo Bossert, ex miembro de la Corte Suprema de Justicia, reconocido especialista en la materia y autor de tratados que marcaron doctrina. Además, fueron invitados a opinar los abogados Natalia Milisenda (a favor) y Rodrigo Agrelo (en contra).

Una advertencia antes de que se lance en la nota: no todas esas preguntas tendrán su respuesta. Sino, no habría polémica.

Gustavo Bossert (ex juez de la Corte Suprema)
“No hay diferencias en un niño criado por una pareja gay”

Cuando se le pregunta a Bossert por el matrimonio homosexual, hay que estar dispuestos a escuchar. Y a escuchar atentos, porque el hombre que en 2003 renunció asqueado a la Corte Suprema durante la presidencia de Duhalde, arrancará inevitablemente con una colección de referencias a estudios científicos realizados en todo el mundo. Hablará de impregnación hormonal, pruebas con ovejas, hipotálamo y varios otros términos. Sólo luego de haberlos explicado, comenzará a esbozar conclusiones desde el derecho.

“En los países serios se presta atención a la ciencia, que hace tiempo ya marcó que el homosexual no es un enfermo”, señala el especialista, mientras desgrana la evolución de las legislaciones homo-amigables, que arrancaron en Dinamarca en 1989 con la creación del registro de parejas gay. “Desde ese año comenzaron a concederles todos los derechos de un matrimonio, salvo el de adoptar”, relata.

Sin escalas, vuelve otra vez al campo científico, al señalar que innumerables estudios realizados por entidades serias en Estados Unidos y España han llegado a la misma conclusión en materia de crianza de niños. “Se demostró que no hay diferencias entre un niño criado por una pareja homosexual de lo que es uno criado en una heterosexual”, dice Bossert, quien cree que la discusión de las creencias y los prejuicios “queda totalmente superada con lo demostrado en estudios científicos”.

“El Congreso debe aprobar lo antes que pueda una ley que modifique el Código Civil, que es algo que están pidiendo muchísimas personas”, entiende. Bossert se muestra partidario de modificar la ley de matrimonio antes que hablar de una ley de unión civil. “No debe haber diferencias de derecho ni de hecho. Los homosexuales en el fondo no están peleando por toda la lista de derechos, sino para que termine la discriminación”, concluye.

Alejandro Ossola (ex camarista de Familia)
“Es mucho más sencillo armar una ley de unión civil”

Aunque se describen uno al otro como colegas y amigos, el pensamiento de Alejandro Ossola es bastante distinto. Admite que es necesario legislar con alcance nacional, diciendo que “ya no se puede seguir haciendo la del avestruz, cuando es un problema real y que existe”. Pero desde su visión, la cosa se complica bastante más de lo que se ha previsto. “El tema es mucho más complejo de lo que parece a simple vista, merece un estudio más serio”. Y entonces comienza a plantear las zonas grises que la ley, tal como está formulada, podría generar.

“La ley de matrimonio no se acaba en sí misma, sino que es remitida por un sinnúmero de leyes. Por eso no es cuestión simplemente de borrar donde decía ‘hombre y mujer’ y poner ‘contrayentes’, sino de adecuar todo un sistema construido en base a una estructura social”, dice el cordobés.

Señala que el texto con media sanción “deja muchos huecos”, y cita ejemplos: “Si llega a haber inseminación en una pareja de lesbianas ¿quién es el padre? ¿El que donó el semen?”. Según afirma, la ley no lo tiene previsto, y “traerá problemas en materia de filiación”. Dice que si no se acepta el ADN, “se lo estaría volteando en su carácter de prueba irrefutable que tiene hoy”.

Asegura también que una ley de este tipo traería inconvenientes en el ejercicio de la patria potestad, que se complicarían aún más en el caso de divorcio. “La ley prevé que los menores de cinco años se quedarán con la madre. ¿Y si no tiene madre? ¿Y si tiene dos madres?”, se pregunta Ossola. Por eso, desde su posición, se inclina por una ley de unión civil similar a la uruguaya de “unión concubinaria”.

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    Comentarios
    Número comentarioUsuarioComentarioVotos
    1 Nombre usuario

    harryboy. Sun, 23/05/2010 - 13:28

    LOCO DEJEN QUE SE CASEN LOS BOLIVIANOS CON LOS DE INSTIPUTO

    2 Nombre usuario

    luckylook. Sun, 23/05/2010 - 12:15

    Por fin posturas serias sobre este tema, y no una montaña de prejuuicios absurdos. Creo importante recalcar que la opiones de estas autoridades no se contraponen entre si, y que si se juntaran, sería posible lograr una normativa bien hecha. Si bien es cierto que sancionar una Unión Civil es mucho mas simple que la modificación del código civil, no es motivo suficiente decir que porque algo sea más dificil de hacer se deba buscar una salida más conveniente. Si creo que esta ley de matrimonio entre personas del mismo sexo acarrea una serie de cambios a nivel legal en otros aspectos de código, los cuáles en un futuro próximo deberían ser actualizados, y aún así, eventualmente aparecerían imprevistos porque las leyes son concecuencia del previo accionar humano.