Corría el año 1817 y el general José de San Martín cruzaba la Cordillera de los Andes para llevar adelante la Revolución Libertadora contra la monarquía española. El correntino, nacido en Yapeyú, protagonizaría uno de los hitos más importantes en la historia argentina.
Casi 200 años después, otro San Martín, Horacio, protagonizaría otro momento histórico. El formoseño, integrante del seleccionado cordobés de rugby, le dio a Los Dogos, con una patada de sobrepique (en el último minuto del partido), el título de Campeón Argentino de Mayores. Córdoba venció a Tucumán 15-12 y se coronó por quinta vez en su historia como el monarca del rugby nacional. La durísima y emotiva final se disputó ante 4.500 personas en cancha del Córdoba Athletic.
El inicio de las acciones. El primer tiempo tuvo al seleccionado naranja como amplio denominador. El desgarro de Gabriel Ascárate (centro) en el calentamiento previo no afectó en la moral de sus compañeros que salieron a comerse la cancha. Si bien ambos conjuntos intentaron imponer su juego, los tucumanos inclinaron la balanza a su favor.
Los primeros 40 minutos se jugaron en base a la presión y al juego abierto, intentando ganar terreno a partir de los kicks. El conjunto norteño puso en práctica un juego diferente al que se presumía: abierto, moviendo mucho la pelota de un sector a otro de la cancha. Pero los naranjas, fieles a su costumbre fueron contundentes en las formaciones fijas.
El duelo de los dos mejores packs de fowards del torneo tuvo en Tucumán al dueño de los scrums. Pero la dura defensa cordobesa impidió que la visita apoyara la guinda en el in goal rival. En la ejecución de los lines, al igual que en la semi ante los salteños, Córdoba tuvo falencias que no le permitieron ganar confianza en ese terreno.
El primer tiempo empezó a marcar el ritmo del partido y todos los puntos que se consiguieron, en uno y otro equipo fueron a través de sus pateadores. Así, a fuerza de penales y drop, Tucumán se fue al descanso ganando 9-6.
La resurrección. Junto al pitazo del inicio de la segunda etapa sonó el timbre del despertador para Los Dogos. El correr de los minutos trajo una leve superioridad del conjunto local, que fue empujando poco a poco hacia su propio in goal al rival. Pero el partido siguió pasando por el buen pie de los pateadores.
A los siete minutos, Gastón Revol, igualó las acciones (9-9) y cinco minutos más tarde, a través de un drop, puso los tres puntos de diferencia (12-9) que invitaban a soñar con la concreción del anhelado objetivo. Los tucumanos salieron a buscar la chance de dar vuelta el partido. El juego se tornó más duro, más fuerte, y ambos equipos se quedaron durante 10 minutos con dos jugadores fuera del campo de juego. A 10 del final, un penal del tucumano Diego Más igualó las acciones. Con el empate, uno y otro bando se aseguraban el título.
En el cierre, Tucumán tuvo un scrum a su favor. Los gordos de Córdoba empujaron y empujaron hasta ganar la posición. Horacio San Martín asumió el rol protagónico, se puso el traje de héroe, tomo aire y le dio fuerte y alto en dirección a las haches. El formoseño sumó tres puntos, tres puntos que se convirtieron en el drop del campeón.