Las cifras exorbitantes de la industria del videojuego no son virtuales: en todo el mundo, la recaudación de estos jueguitos ya supera a los ingresos que producen las industrias del cine y de la música. Juntas. Según datos de la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos de Argentina (ADVA), el sector local facturó el año pasado 80 millones de dólares, y los expertos vaticinan que en 2015 la industria alcanzará una facturación de 90 mil millones de dólares a nivel mundial.
En Argentina, la industria emplea a unas 2.500 personas y, sobre todo, desarrolla productos para el exterior. Córdoba tiene un lugar en este contexto, ya que se ha convertido en el segundo polo tecnológico más importante del país, atractivo para las empresas del rubro porque, gracias al tipo de cambio competitivo, encuentran fácilmente mano de obra barata. Y muy capacitada. Como lo resume Juan “Pucho” Giannuzzo, un joven ingeniero cordobés que tiene gran experiencia en ek campo de los videojuegos: “Argentina es un polo informático por dos factores: somos baratos y sabemos”.
Alentada por la necesidad de la industria local de contar con recursos humanos capacitados, nació la carrera de Técnico Superior en Desarrollo de Simulaciones Virtuales y Videojuegos –la primera oferta de este tipo, con título oficial, en el interior del país– que dura tres años y se dictará a partir del mes que viene en el Colegio universitario IES.
“La industria de los videojuegos mueve presupuestos gigantescos. Por ejemplo, en su primera semana, la película Avatar recaudó 30 millones de dólares en todo el mundo; mientras que un juego como Modern Worfer 2 recaudó 35 millones en la primera semana de circulación”, comenta Juan Dragotto, director de la flamante tecnicatura, que consiguió permiso del Ministerio de Educación hace dos semanas y ya cuenta con 25 alumnos inscriptos.
Estudiá o decí “game over”. Los jóvenes interesados deben saber que estudiar esta carrera no será ningún juego: “Para estar a la altura de las exigencias del mercado, los alumnos tendrán que entrenarse mucho; verán matemática, mucha programación, lógica, inglés, técnicas de dibujo y nociones de hardware”, anuncia Dragotto. Entre otras cosas, los estudiantes aprenderán a modelar en 3D, editar, musicalizar, crear niveles y desempeñarse como testers (Sí, las empresas productoras de videojuegos contratan a algunos afortunados para que prueben y testeen sus productos: les pagan por jugar).
El panorama en Córdoba. Actualmente, en nuestra ciudad existen muchas empresas que desarrollan software o que se dedican a la electrónica. Pero un puñado tienen chapa de multinacionales, como Motorola, Intel, EDS, Datasul, Indra, Bematech y Gameloft.
Esta última, de origen franco canadiense, es la empresa más grande del mundo de producción de videojuegos para teléfonos celulares. Está en Buenos Aires desde 2005 y se instaló en Córdoba en 2007. Actualmente, la firma emplea a unas 110 personas. ¿El dato curioso? La edad de los empleados oscila entre los 19 y los 24 años. El mismo director de Gameloft Córdoba, Juan Pablo Maldonado, tiene apenas 26 años.
“Hay chicos que salen de la secundaria y entran derecho a la empresa. Depende mucho de la persona: por más que sea joven, si le gustan los videojuegos y si investigó mucho, puede trabajar”, explica Maldonado, y agrega que “siempre falta gente, porque en este rubro hay mucho recambio, muchas empresas están llegando a la ciudad y se disputan los recursos humanos”.
¿El salario básico que reciben estos pibes? “Va a depender de la capacidad de cada persona”, es lo único que suelta Maldonado.
Otra empresa de peso en Córdoba es Globant. La filial cordobesa emplea entre 20 y 50 personas, y se dedica a brindar servicios de gráfica para juegos importantes, según indica Dragotto. Por ejemplo, con personal argentino, esta empresa desarrolló parte de la gráfica para un juego mundialmente conocido como el Fifa 10, que contó con un presupuesto de producción estimado en los 120 millones de dólares.
Toda una cultura. El impacto de los videojuegos en las nuevas generaciones es innegable: hace años que Hollywood viene llevando a la gran pantalla las aventuras de los personajes virtuales, debido a la inmensa cantidad de seguidores que movilizan. Tal fue el caso de Lara Croft, la protagonista del videojuego Tomb Rider, que fue interpretada por la bella Angelina Jolie, y de Resident Evil, entre muchos otros.
Videojuegos: ¿hacen mal? “Tienen los mismos efectos de todo lo que consumimos: puede ser algo muy útil, muy experimental, pero el abuso nunca es bueno”, opina el director de la tecnicatura, y agrega: “Los videojuegos obligan a encontrar nuevas soluciones, generan procesos de búsqueda, exigen nuevas formas de encarar problemas, incentivan la creatividad y la persistencia frente a un desafío”.
“En universidades de Estados Unidos –asegura Dragotto– se comprobó la utilidad de algunos juegos educativos que, por ejemplo, aumentan la velocidad dígitomental en los cirujanos”. “Además, se ha vuelto una actividad social: hoy todo está pensado para jugar en red”, finaliza el experto.